Ciudadanía · 3–17 años · 6 min

Cómo hablar con los niños sobre las elecciones

La temporada electoral es imposible de ignorar. Hay carteles en las calles, anuncios de campaña en la tele y la radio, y muchas opiniones fuertes en la sobremesa familiar. Los niños lo notan todo y, tarde o temprano, llegan las preguntas: “¿Por quién vas a votar? ¿Por qué todos están tan enojados? ¿Qué pasa si gana la persona ‘equivocada’?” Estas preguntas son una gran oportunidad. No necesitas ser experta en política para tener estas conversaciones. Solo hace falta un poco de paciencia, honestidad y la disposición de decir: “¡Qué buena pregunta! ¿La averiguamos juntos?”

6 min de lectura· 1240 palabras
Madre e hija pequeña de la mano en la fila del lugar de votación
1

Empieza por lo que ya conocen

Los niños viven “elecciones” mucho antes de entender de política. Votan a qué jugar en el recreo, qué película ver el viernes por la noche o qué nombre ponerle a la mascota de la clase. Empieza por ahí.

Pregúntales: “Cuando tu clase eligió al delegado o representante, ¿cómo decidieron? ¿Qué hacía que alguien fuera una buena opción?” Desde ese terreno conocido, puedes explicar que los adultos hacen algo parecido para elegir a las personas que toman decisiones por la ciudad, la región y el país entero.

2

Adapta la conversación a su edad

Los más pequeños (3 a 6 años) necesitan la versión más sencilla: “Cada cierto tiempo, los adultos eligen a quienes van a cuidar de la ciudad y del país, un poco como elegir al capitán del equipo. Todos pueden elegir, y quien recibe más votos se queda con el trabajo.” Sé breve y concreta. Si preguntan por algo que vieron en la tele, responde con calma y en pocas palabras.

Los niños en edad escolar (7 a 11 años) ya están listos para más. Explica los distintos cargos que se eligen, como alcaldes, legisladores o el presidente, y de qué se encarga cada uno. Relaciónalo con su vida: el gobierno local se ocupa del parque del barrio o del transporte que usan, mientras que el gobierno nacional se encarga de temas que afectan a todo el país. También les suele encantar descubrir cómo se vota: dónde, con qué tipo de papeleta o máquina y cómo se cuentan los votos.

Los adolescentes (12 a 17 años) pueden manejar conversaciones de verdad sobre temas, propuestas y cómo evaluar la información. Según el país, se puede empezar a votar a los 16 o a los 18 años, así que tu hijo adolescente quizá vote en la próxima elección. Hablen de cómo inscribirse para votar donde viven, cómo es votar en la práctica y por qué importa participar, incluso en las elecciones locales.

3

Habla de valores, no solo de candidatos

Es natural que los niños pregunten por quién vas a votar. Contarlo o no es decisión tuya. Algunas familias hablan de ello abiertamente; otras prefieren mantener su voto en privado y explicar que el voto es secreto por una buena razón.

En cualquier caso, lo más valioso que puedes transmitir es cómo decides. Habla de lo que te importa: buenas escuelas, calles seguras, salud, medio ambiente, honestidad en la vida pública. Explica que te fijas en lo que proponen los candidatos, en lo que han hecho antes y en si suelen cumplir lo que prometen. Así los niños aprenden a pensar por sí mismos, en lugar de solo heredar una respuesta.

4

Muestra cómo discrepar con respeto

Los niños aprenden más de lo que hacemos que de lo que decimos. Si oyen a los adultos llamar “tontos” o “mala gente” a quienes votan distinto, aprenden que discrepar es lo mismo que ser enemigos.

Intenta mostrar que se puede querer a alguien y votar diferente. Si el abuelo y la tía Carmen piensan distinto: “Tienen ideas diferentes sobre lo que es mejor para el país, y eso es normal en una democracia. Los queremos a los dos igual.” Y si una conversación familiar se calienta, está bien decir después: “Nos alteramos un poco. Pasa. Es importante escuchar aunque no estemos de acuerdo.”

5

Ayúdalos a navegar lo que ven en internet

Los niños mayores y los adolescentes reciben una avalancha de contenido electoral en redes sociales y grupos de mensajería, y buena parte es engañoso. Algunas preguntas para practicar juntos: ¿Quién publicó esto y por qué querría que me lo creyera? ¿Viene de un medio de noticias confiable o de una cuenta que no conozco? ¿Me hace sentir muy enojado o con miedo? (Las emociones fuertes suelen ser señal de manipulación.) ¿Puedo encontrar la misma información en otra fuente confiable?

Para dudas sobre cómo funciona la votación, como fechas, lugares de votación o requisitos, la fuente oficial es la autoridad electoral de tu país.

6

Atiende sus preocupaciones y miedos con honestidad

Las elecciones pueden crear un ambiente tenso, y los niños captan la ansiedad de los adultos. Si tu hijo parece preocupado, por las discusiones, por lo que va a cambiar o por algo que oyó y le dio miedo, tómalo en serio.

Tranquilízalo: su rutina, su casa y su familia seguirán igual, gane quien gane. Explícale que en una democracia los gobernantes tienen límites, que hay reglas que todos deben cumplir y que dentro de unos años habrá otra elección. Si oyen hablar de violencia o conflictos, explícalo con calma y de forma objetiva, y recuérdales que los adultos que los rodean están ahí para protegerlos.

7

Llévalos contigo a votar

Una de las formas más memorables de enseñarles sobre elecciones es llevarlos contigo el día de la votación. En muchos países los niños pueden acompañar a su madre o a su padre al lugar de votación; consulta las reglas donde vives. Deja que vean la fila, a las personas que atienden la mesa y cómo se emite el voto. Después, conversen sobre cómo fue.

En casa, organiza unas “elecciones familiares” para algo divertido, como el menú del fin de semana o el próximo paseo. Cada uno defiende su opción, todos votan en secreto y cuentan los votos juntos, incluida la parte en que a veces se pierde y hay que aceptar el resultado con elegancia.

8

Después de los resultados

Ganen o pierdan tus candidatos, los días después de una elección también enseñan. Muéstrales cómo celebrar sin burlarse de nadie, o cómo sentirse decepcionado sin perder la esperanza: “Estoy triste porque mi candidato no ganó, pero así funciona la democracia. Ahora voy a seguir atenta a lo que hagan los nuevos gobernantes, y en la próxima elección volveré a votar.”

Ese mensaje, que la ciudadanía no termina el día de la votación, quizá sea el más importante de todos.

En resumen

Los votantes de mañana

No necesitas tener todas las respuestas. Lo importante es crear un espacio donde tus hijos se sientan seguros para preguntar, donde se respeten las diferencias y donde vean la democracia como algo de lo que forman parte, y no como algo que pasa muy lejos. Los niños que hoy preguntan “¿por quién vas a votar?” serán los votantes de mañana. Cada conversación de ahora los ayuda a llegar preparados.

Lista rápida

Para hablar de elecciones

Este artículo ofrece ideas prácticas para familias, sin posición partidista. Para información oficial sobre la votación, consulta a la autoridad electoral de tu país.

Veja também

Sigue explorando

Herramientas y lecturas gratis para el día a día con los niños.

Más lecturas sobre los mismos temas.

Ver todos los artículos →

Receba atividades novas toda semana.

Sem spam. Só ideias boas para você e seu pequeno.