1
🔍
Detective de alimentos
Pon 3 o 4 alimentos en la mesa (incluyendo uno nuevo) e invita a tu hijo a investigar como detective: olerlo, apretarlo, describir el color y la textura en voz alta antes de decidir si lo prueba. Probar es opcional — el objetivo es la exposición, no la obligación.
2
🎨
Arte con comida
Arma caras, paisajes o animales en el plato usando la comida del día, incluyendo lo que tu hijo suele evitar. Organizar ya es contacto — muchos niños terminan probando un bocado en medio del juego sin darse cuenta.
3
📦
Caja misteriosa
Coloca un alimento dentro de una caja opaca o bolsa con un agujero para una mano. Tu hijo adivina qué es al tacto, luego lo revela. Funciona especialmente bien con verduras de textura interesante (berenjena, okra, palta).
4
🔬
Científico en la cocina
Deja que tu hijo pruebe el alimento como un experimento: ¿se hunde o flota? ¿cambia de color al cocinarlo? Registrar los hallazgos en papel (con dibujos si aún no sabe escribir) convierte el alimento en algo curioso en vez de amenazante.
5
👩🍳
Chef por un día
Los niños que ayudan a preparar la comida — lavando, revolviendo, decorando el plato — son mucho más propensos a probar el resultado. Ser parte del proceso baja la resistencia a la hora de comer.
🛒 En el supermercado5 juegos para la tienda.
El supermercado es un excelente espacio neutral para introducir nuevos alimentos sin la presión de la hora de comer.
6
🌈
Búsqueda del tesoro por color
Antes de entrar, acuerden un color del día (naranja, por ejemplo). La misión es encontrar la mayor cantidad posible de alimentos de ese color — zapallo, zanahoria, mango, papaya. Deja que tu hijo elija uno para probar en casa durante la semana.
7
🧭
Elección del explorador
Acuerden que en cada compra, tu hijo elige un alimento nuevo y desconocido para que "la familia lo pruebe" (fruta, verdura o especia). Darle la elección cambia la relación con la comida — de impuesta a algo que él trajo a casa.
8
⚖️
Adivina el peso
Pídele a tu hijo que sostenga dos frutas o verduras diferentes y adivine cuál pesa más, y luego comprueben en la balanza de la tienda. Es matemática disfrazada — y aumenta el contacto directo con una variedad más amplia de alimentos.
9
🔢
Detective de etiquetas
Para niños que reconocen letras o números: encontrar el precio, contar cuántas unidades hay en el paquete, o encontrar la primera letra de su nombre en las etiquetas de los productos.
10
📝
Ayudante oficial de la lista
Dale a tu hijo una copia simple de la lista de compras (con dibujos si es necesario) y deja que vaya marcando los productos a medida que los pone en el carrito. Sentirse parte de la elección de la comida familiar alimenta la curiosidad por lo que llega al plato.